Pastorcita perdió sus ovejas
¡Y quién sabe por dónde andarán!
-No te enfades, que oyeron tus quejas
Y ellas mismas bien pronto vendrán.
Y no vendrán solas, que traerán sus colas,
Y ovejas y colas gran fiesta darán.
Pastorcita se queda dormida,
Y soñando las oye balar;
Se despierta y las llama en seguida,
Y engañada se tiende a llorar.
No llores, Pastora, que niña que llora
Bien pronto la oímos reír y cantar.
El hijo de Rana, Rinrín Renacuajo,
Salió esta mañana muy tieso y muy majo
Con pantalón corto, corbata a la moda,
Sombrero encintado y chupa de boda.
«¡Muchacho, no salgas!» le grita mamá,
Pero él le hace un gesto y orondo se va.
Halló en el camino a un ratón vecino,
Y le dijo» «¡Amigo! venga, usted conmigo,
«Visitemos juntos a doña Ratona
«Y habrá francachela y habrá comilona».
Michín dijo a su mamá:
«Voy a volverme pateta,
«Y el que a impedirlo se meta
«En el acto morirá.
«Ya le he robado a papá
«Daga y pistolas; ya estoy
«Armado y listo; y me voy
«A robar y matar gente,
«Y nunca más (¡ten presente!)
«Verás a Michín desde hoy».
Dijo el Cuerpo: Yo me toco
Y yo me oigo y gusto y veo,
Y por tanto en mí sí creo,
Y hasta allí no me equivoco.
¿Pero el alma?... Ese es el coco
Nunca oído y nunca visto:
Y un fantasma desprovisto
De estos medios que yo tengo
De sentirme, no convengo
En que exista cual yo existo.
«¡Hoy no! ¡no aguanto freno ni jinete
Sin carga y libre correré mejor»;
Dijo al amo un caballo mozalbete
Que a otro a correr soberbio desafió.
-«¡Aguarda!» grita el dueño, él no le escucha,
Y dada la señal -¡uno! ¡dos! -¡tres!
Parten a un tiempo en su ardorosa lucha,
Con su jinete el otro, éste sin él.
El perfecto malcriado es el que en todo
Acierta a conducirse de tal modo
Que sin objeto ni ganancia alguna
Al prójimo atormenta e importuna,
Su primera virtud, el egoísmo,
Pues no piensa jamás sino en sí mismo,
Y aunque desprecio general reporta,
Hizo cual quiso, y lo demás no importa.
Mirringa Mirronga, la gata candonga,
Va a dar un convite jugando escondite,
Y quiere que todos los gatos y gatas
No almuercen ratones ni cenen con ratas.
«A ver mis anteojos, y pluma y tintero,
«Y vamos poniendo las cartas primero.
«Que vengan las Fuñas y las Fanfurriñas,
«Y Ñoño y Marroño y Tompo y sus niñas.